El Motor de Magnetoplasma de Impulso Específico Variable ha sido desarrollado por la empresa Ad Astra. El nuevo director de la agencia ha afirmado que éste es un ejemplo en la colaboración entre sector público y privado, así como un paso clave para conseguir llegar a Marte. En 2012 o 2013, está previsto que el motor realice una prueba en la Estación Espacial proporcionando impulsos para mantenerla en su órbita.
Según explican los creadores de VASIMR, los cohetes propulsados por combustibles químicos consumen la mayor parte de sus reservas en el despegue las naves más que viajar, flotan. Los motores de plasma propulsan la nave acelerando átomos cargados electricamente a través de un campo magnético. Aunque en el momento del despegue producen un empuje mucho menor que los motores de combustible, una vez se hallan en el espacio tienen impulso durante años, acelerando de manera progresiva hasta obtener más velocidad que los químicos.
Aplicaciones
Esta tecnología ya se ha utilizado en misiones de exploración que implican desplazamientos hasta áreas remotas del universo, como la sonda Dawn, lo mismo que la nave japonesa Hayabusa que investigará Itowaka, otro cuerpo rocoso.
Entre sus aplicaciones inmediatas, estos motores podrían transportar carga hasta estaciones lunares, arrastrar satelites para mantenerlos en su órbita o impulsar naves que impacten contra asteroides para modificar su trayectoria. El modelo que incluirá la prueba en la Estación Espacial, funciona unicamente con energía solar, sin embargo un hipotético viaje a Marte requeriría un millar de veces más energía solar, por lo que tendría que llevar un reactor nuclear, algo que la Unión Soviética ya ensayó en los años 60 y 80.

